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Petit Vignemale (3032 m)
Ficha
Imagen portada de la excursión
Fecha 23 de Septiembre de 2005
Tipo de excursión Alta Montaña
Dificultad  
Conseguida Conseguido Sí
Excursión visitada 4247 veces ( 1 esta semana )

Crónica

Todo surgió en el 2004, cuando en una ascensión a la cima de la Gallina Pelada o Cap Llitzet (2327 m), Esther nos habló sobre un pico todavía desconocido para nosotros, parece que fue ayer cuando ella nos dijo que había subido hasta el Petit Vignemale (3032 m) y que había renunciado a subir al Gran Vignemale debido a su alta dificultad, gracias a su difícil acceso por el glaciar, a pesar de todo, el grupo con el que ella iba, había subido al Gran Vignemale, y contaban maravillas. Fue entonces cuando se nos metió el gusanillo en el cuerpo, sobre todo a mí, y a pesar de que mi propuesta de ascensión para ese mismo año no tuvo éxito, volví a insistir este año 2005, ahora sí que encontré gente que secundara y apoyara la ascensión, BorriX, Juanma, Guiller y mi mujer, Toñi. Los 5 juntos, formábamos un grupo fuerte, compacto y optimista, todo lo que hacía falta para esta ascensión.

Tras mucho documentarnos sobre el pico en cuestión (libros, crónicas por Internet, …), ya estabamos listos y preparados, tanto física como mentalmente. El nombre del Vignemale procede del gascón y significa “giba mala” o “mala punta”, también podemos usar el nombre de Pique Longue para denominar en francés al Grand Vignemale, Soum d’éra Costa en gascón, Venhamale en occitano y Coma Gibosa o Comachivosa en español.

Todo estaba a nuestro favor, la meteorología parecía sonreírnos, nos habíamos pasado muchos días vigilándola, y ahora parecía que una ventana de buen tiempo nos acompañaría en la ascensión, además, los días elegidos coincidían con el puente de la Mercè en Barcelona, por lo que tendríamos un Viernes, un Sábado y un Domingo.

Para aprovechar al máximo estos 3 días, debíamos salir el mismo Jueves. Así lo hicimos, el Jueves 22 de Septiembre a las 20:00, BorriX y yo entrábamos en Barcelona para recoger a Toñi y poner rumbo a Bielsa, Juanma y Guiller habían salido previamente sobre las 17:30 para poder así llegar más temprano. Nosotros sabíamos que llegaríamos bastante tarde, pero había que hacerlo, recogimos a Toñi sobre las 20:15 y nos dispusimos a salir de Barcelona, pero claro, era puente y había media Barcelona más dispuesta a salir de allí en coche, al igual que nosotros. La Diagonal estaba llena a reventar, las colas eran interminables, y hasta las 21:45 no conseguimos salir de la capital Catalana.

Cogemos nuestra archiconocida A-2 hasta la Salida 458 (Lleida, Huesca), aquí abandonamos la A-2 y cogemos otra vieja amiga, la N-240, pasamos Monzón, Barbastro, y por fin, llegamos a la A-138, pasamos por Ainsa, y finalmente, llegamos a nuestro fin de etapa, Bielsa, nos dirigimos hacia el Valle de Pineta, y antes de tomar la curva a derecha para salir de Bielsa con dirección al Valle, nos topamos de bruces con nuestro fantástico Hostal, el Hostal “Los Valles”, a principios de semana estuve llamando a varios Hostales, incluso a los bungalows del camping de Pineta, el resultado más barato fue este Hostal “Los Valles”, cuya habitación doble costaba 30 euros y triple 40 euros, IVA incluido, desde el principio había que mirar por la economía, ya que esta excursión nos iba a salir por un pico largo.

Aparcamos, y en la ventana que hay justo al lado de la puerta encontramos las llaves de la habitación que nos ha dejado Juanma, las cogemos y entramos hacia nuestra habitación, la 104.

A las 6:00 AM nos levantamos, saludamos a Juanma y Guiller, cogemos los coches y seguimos camino hasta el Pont d’Espagne, nos quedarían unas 2 horas de viaje, llegamos a territorio francés, las estrechas carreteras y las muchas curvas nos iban acercando poco a poco a Cauterets, último pueblo antes del Pont d’Espagne, y en donde también desayunaríamos, para ello, tuvimos que coger la D-73, pasando por Aragnouet y Fabián, después cogemos la D-929, pasamos por Tramezaïgues, Saint-Lary-Soulan y cuando llegamos a Grezian, cogemos a la izquierda por la D-113, y tras 21 Km enlazamos con la D-918, dicha carretera se puede coger también si seguimos por la D-929 hasta pasar Arreau, tras este pueblo, a la izquierda, cogeremos la D-918. Nosotros optamos por la opción de Grezian, enlazamos con la D-918, carretera que nos llevará ya sin problemas hasta Luz-Saint-Sauveur, para ello, pasaremos previamente el pueblo de la Mongie, situado en la subida al Col du Tourmalet, una de las etapas reinas del Tour de Francia, desde aquí podemos contemplar con claridad, a nuestra derecha, el Pic du Midi de Bigorre, inconfundible por su gran antena de la cima. En Luz-Saint-Sauveur cogemos la D-921 hacia Cauterets durante 12 Km, y luego, la D-920 durante 10 Km que nos dejará ya en Cauterets.

En dicho pueblo buscamos un bar para desayunar, aunque a esta hora es complicado comer algo caliente, al final desistimos y nos tomamos un zumo o un Cola-Cao acompañado de un bocadillo de jamón dulce.

Tras esto, damos una vuelta hasta el coche, hay unas tiendas magníficas con un material de montaña estupendo y nos quedamos enamorados de botas, polares, … Decidimos seguir los 6 Km que quedan hasta el Pont d’Espagne (RUTA: Llegada --> Pont d'Espagne) en un solo coche y pagar así solamente por 1 coche en el parking, vamos un poco apretaditos, pero enseguida pasa todo.

Llegamos al Pont d’Espagne (1490 m) para comenzar la subida por la Vía Normal a las 10:45 AM, vemos los precios, 6 euros por día, no está mal, 6 euros entre 5 personas/día. En principio, la vía comienza en telecabina, para luego seguir en telesilla, la cual cosa nos hace subir 210 m de desnivel y nos deja a 15 minutos del Lac de Gaube, al cual llegaremos tras ir por un camino casi llano, sólo sube 31 m de desnivel. Decir también, que el precio del telecabina + el telesilla es de 6.50 euros, el telecabina está separado del telesilla por 5 minutos y un puente que cruza el río. Nosotros aconsejamos cogerlo (a pesar de que algún componente de Rocs&Pics y que no vino a la excursión, no está del todo de acuerdo al creer que es sólo para domingueros), ya que adelantaremos 1 hora, y las vistas desde estos medios de transporte son estupendas, y lo más importante, sin cansarnos. Todo el valle está orientado al dominguerismo (para sacar los euros a las intrépidas familias que van a pasar el rato, cosa comprensible, si quieres disfrutar sin cansarte, ¡ráscate el bolsillo!), sobre todo hasta llegar al Lac de Gaube, telecabinas, telesillas, hoteles, refugios, tiendas, … nosotros sólo nos acogemos a los medios de transporte, ya que es bastante tarde y nos queda mucho camino que recorrer. Suponemos que las fechas de abertura de estos medios de transporte son de todo el año, en invierno para esquiadores y en verano para todo tipo de personas, eso sí, abren sobre las 9 – 9:30 AM y cierran sobre las 17 – 17:30 de la tarde.

La ‘meteo’ nos sigue sonriendo, todo va sobre ruedas, llegamos al Lac de Gaube (1731 m) a las 11:33 AM. Flanqueamos el Lac por su parte derecha, siguiendo el GR-10 (Francés). Al llegar al final del Lac (12:45 PM), deberemos seguir el curso del río, ahora comienza la subida, hasta ahora había sido todo coser y cantar, dejamos un primer puente a nuestra izquierda, este no debemos cogerlo, el siguiente puente que encontramos, lo atravesamos para subir así por el margen izquierdo del río Gaves des Oulettes de Gaube. Aún vemos mucho dominguero, los encontramos a lo largo del camino, descansando en cualquier zona abierta, y admirando el entorno que nos rodea, la verdad es que merece la pena, lástima que no puedan disfrutar del paisaje que hay a más altura, seguro que les encantaría, pero el dominguerismo conlleva esto …

El suelo está muy empedrado, además, hay muchos escalones artificiales que lo único que hacen es rompernos más las piernas, nosotros intentamos ir por donde menos escalones hay, pero es inevitable atravesar alguno que otro. La combinación de piedras, escalones, pendiente y peso de mochilas, hace que se nos haga más duro andar, sobre todo a Toñi y a mí, Juanma va tirando del grupo, es incombustible, tira y tira sin piedad, detrás de él, intenta seguirlo el BorriX y la Guiller, un poco más atrás, Toñi y yo, que desistimos de seguir el fuerte ritmo, aún queda mucho y no queremos desfondarnos, nosotros 2 vamos haciendo pequeñas paradas para hidratarnos y descansar la espalda del fuerte peso de la mochila.

Intentamos vaciar todo lo que podemos la mochila de la Toñi, nos bebemos el líquido y pasamos algo de peso a la mía, pero sigue haciéndola daño, yo creo que la ha tomado manía y ya no se puede hacer nada, cuando volvamos a España trataré de ir a comprar otra mochila para ella, de momento, es lo que hay.

A lo lejos, podemos observar ya nuestro objetivo del día, el Petit Vignemale (3032 m), a su derecha, la imponente y magnífica cara N del Grand Vignemale, es impresionante poder disfrutar la vista con esta imponente pared, una delicia guardada únicamente para los paladares más exigentes … la verdad es que para subir por la canal de la cara N, hay que tenerlos muy bien puestos, yo ni me lo propondría … sabemos por las noticias, que hace unas semanas, una escaladora perteneciente a otro grupo de montaña, había fallecido mientras subía por ella con su novia, era una escaladora experta, pero una piedra de unos 25 Kg le cayó sobre el casco y se lo partió, haciendo que falleciera al instante, verdaderamente tuvo que ser una situación límite, sobre todo para su compañero, si alguien ha visto la película de “Límite Vertical”, supongo que se puede imaginar algo la situación, aunque seguro que la realidad supera con creces la ficción, ¿qué hacer en estos terribles momentos? Sólo cuando uno se ve en dicha situación sabe qué se siente y cómo salir de ella, aunque recemos para no encontrarnos con ella …

Continuamos subiendo por el camino empedrado que discurre por el margen izquierdo del río hasta llegar a una especie de pequeña terraza, en la que encontraremos un puente por el que cruzaremos al margen derecho del río. Seguimos por el GR-10, marcado con pintura roja y blanca, como cualquier otro GR, también podremos encontrar muchos hitos, algunos gigantes.

Sobre las 14:06, tras superar 650 m de desnivel desde el parking, llegamos al refugio de Oulettes de Gaube (2151 m), está cerrado por obras, aprovechan ahora que estamos a final de temporada, más tarde supimos que el refugio de Bayssellance, este fin de semana en el que nosotros íbamos, sería el último que abría esta temporada. Justo antes de llegar al refugio de Oulettes de Gaube, cruzamos otro puente y seguimos el camino que discurre por la parte derecha del refugio, desde este punto hasta el collado de Hourquette d’Ossoue (2734 m) hay 2 horas de camino y salvaremos 580 m.

Al principio el camino está también muy empedrado, pero al menos no hay escalones, los zig-zags se hacen eternos y la subida se hace interminable, tras mucho zig-zaguear por el murallón que se alza tras el refugio, llegamos a un nuevo cartel, en el cual marca 1 hora para llegar al collado.

Juanma sigue tirando, parece que va montado en un cohete, los demás le vamos siguiendo, el BorriX y la Guiller, un poco más atrasados de él, la Toñi y yo, detrás de ellos, a unos minutos de distancia. A partir de ahora, el camino deja de zig-zaguear y la subida se suaviza un poco.

La parte final hasta el collado, se hace por un camino muy marcado que circula por una especie de tartera, cualquier mínima subida en estos momentos se hace dura, vamos mirando constantemente el reloj, a las 19:00 se sirve la cena en Bayssellance y hay que estar allí.

Sobre las 16:00 llegamos, por fin, hasta el collado, de frente, abajo, el refugio de Bayssellance (2651 m), a media hora de camino, qué cerca se ve y lo que nos queda aún hasta llegar a él … a nuestra derecha, en dirección SO, se alza majestuoso el Petit Vignemale, nuestro siguiente objetivo. Antes de comenzar la subida, comemos y bebemos algo, la Toñi y yo, decidimos dejar las mochilas en un refugio de Vivac que se encuentra por allí y comenzamos así mucho más ligeros el camino hasta la cima, los otros 3 miembros siguen con las mochilas. El camino zig-zaguea y va siguiendo la cresta, pero los zig-zags son más pequeños que los de la subida desde el refugio de Oulettes de Gaube, al rato de comenzar la subida, El BorriX y la Guiller, deciden también abandonar la mochila, ya la cogerán de bajada, el camino coge en diagonal hacia la izquierda, hasta llegar a un pequeño descansillo o terraza, a media subida, ya queda poco para el fin, en este momento, Juanma decide dejar su mochila también, justo detrás de un gran hito, después de esto, el camino vuelve a girar hacia la derecha, directos a la cima.

La Toñi, sin la mochila a la espalda, se encuentra mejor y más fuerte, tanto que se destaca en cabeza, los demás tratamos de seguirla, pero quedamos prendados una y otra vez de las fabulosas vistas que nos rodean, ya podemos disfrutar de parte de la vista del glaciar d’Ossoue, ¡es magnífico!

Finalmente, la Toñi llega en primer lugar a la cima, a salvado 1536 m de desnivel, son las 17:35, 5 minutos después llegamos el resto del grupo. Hacemos la foto de rigor y disfrutamos de las vistas nuevamente, tras esto, observamos la cresta que avanza hacia la Espalda Chausenque (3154 m), es bastante afilada y aérea, además, se intuyen algunos pasos y desplomes (según hemos leído) bastante complicados, por hoy, ya habíamos tenido bastante, así que desistimos de un posible avance por dicha cresta.

Observamos con detenimiento el glaciar d’Ossoue, el cual tendríamos que subir al día siguiente, comentamos la jugada y vemos las posibilidades de por dónde subir. La derecha y centro del glaciar, está completamente llenas de tremendas grietas, así que eliminamos la posibilidad de subir por esta parte. La zona izquierda se veía más limpia de grietas, y era por esta parte por donde decidimos atacar al glaciar, además, podíamos ver con claridad, que en dicha parte, había una zona rocosa, por la que se intuía que se podría subir grimpando.

Tras haber estudiado el ataque del día siguiente, volvemos a bajar hacia el collado, recuperando por el camino nuestras mochilas. Una vez en el collado y con las mochilas al hombro, ya sólo nos queda 30 minutos hasta el refugio de Bayssellance, al cual llegamos a las 18:45, un cuarto de hora antes de la cena, ¡perfecto! Había bastante gente en el refugio, nos cambiamos la ropa sudada, nos quitamos las botas, y dejamos las mochilas y palos en la sala para este fin. Seguidamente, entramos y nos identificamos para que los guardianes sepan que hemos llegado, únicamente una chica de los miembros de refugio, habla correctamente el Castellano, y es con ella, con la que nos comunicaremos. Nos dice que la cena se atrasará hasta las 20:00, ya que faltan muchos grupos por llegar, aunque nos avisa que al día siguiente, se servirá la cena puntualmente, también nos pregunta la hora de nuestro desayuno y qué tomaremos, le decimos lo que queremos beber y que será a primera hora, a las 6:30 AM, antes no se puede, por último nos dice que nos pasemos a pagar después de cenar, ya que el día siguiente habrá mucho lío en el refugio, los precios son: 16 euros la pernocta de los NO FEDERADOS y 9,25 euros la de los FEDERADOS, la cena vale 20,20 euros para todos. Seguidamente, nos dice cuál es nuestra habitación, así que cogemos todo lo necesario de las mochilas y vamos a preparar nuestras camas, en la habitación número 1, aunque antes de subir a la habitación, hacemos algún estiramiento y damos algún vistazo a nuestro alrededor, sin andar demasiado. Antes de ir a cenar, pasamos por los servicios, un aviso para todos, encontrareis letrinas, así que ir prevenidos, ¡ah! no hay papel higiénico.

La cena como en cualquier buen refugio, está compuesta por 3 platos más postre, primero una sopa caliente que revitaliza, de segundo lentejas, el que quiere las come y el que no, las deja … es un rico aporte en hierro que el cuerpo agradece mucho, y detrás, el plato estrella, en este caso, trozos de pavo, buenísimos … y para colofón, de postre, una mousse de chocolate exquisita.

Desde estas humildes líneas, queremos recordar las normas básicas para dormir en un refugio de montaña, y ofrecemos algún que otro consejo, esperemos que sean tomados en cuenta, por el bien y el descanso de todos.

1º) Aconsejamos hacer la cama por la tarde, antes de cenar, y así no molestar a los que tras cenar se acuestan de inmediato.

2º) Colocarse el frontal antes de cenar para no tener que encender las luces de la habitación y respetar así a la gente que quiere dormir.

3º) No dar voces, ni hablar fuerte en la habitación, hay que respetar el silencio de los demás.

Es muy importante tener en cuenta estos 3 pequeños puntos, gracias a ellos haremos la convivencia mucho más amena con cualquier compañero del refugio, si no es así, haremos mucho la puñeta al resto de gente.

Nuestra vivencia en el refugio nos mostró que la mayoría de gente respeta estos 3 pequeños puntos, pero hay una minoría que hace caso omiso, y esto se hace notar demasiado, es molesto e intolerable, nadie puede mirar sólo por sí mismo, sino por todos los que le rodean, y mucho más en estos sitios en el que es tan importante la convivencia con el resto, es una falta de respeto total hacia la gente no respetar cualquiera de estos 3 puntos, por favor, tenedlos en cuenta cada vez que vayáis a cualquier refugio de montaña, siempre hay que mirar por el bien común, sino nos arriesgamos a sufrir alguna que otra mala sorpresa, aunque esta vez, no fue el caso.

La noche como digo fue movida, los ronquidos rompían el silencio de la noche, aunque contra esto no se podía hacer nada, tan sólo aprovisionarse con tapones para poder dormir, también nos acompañaron las voces, las risas y las molestosas luces que nos despertaban una y otra vez. Tened en cuenta que cada cual es libre de irse a acostar a la hora que quiera, pero no debe molestar a nadie más al acostarse, insisto en que es una falta de respeto brutal, además, esto puede mermar las condiciones físicas de la gente que quiere dormir.

La Toñi estaba inquieta y no muy convencida de seguir la aventura al día siguiente, había sido castigada con falsas historias, y se había apoderado de ella un poco el miedo al glaciar, aunque ya digo que, como veremos, es un miedo totalmente infundado, y no tiene razón de ser. Todos dormíamos con nervios y con ansias de saber qué pasará al día siguiente, ¿conseguiríamos nuestro reto? ¿Coronaríamos el Grand Vignemale? La Toñi y yo, no subimos saco, así que tuvimos que dormir a pelo entre las polvorientas mantas, las cuales, cada vez que las movíamos, dejaban la nariz totalmente inservible por un tiempo, debido a la mucha pelusa que expulsaban.

¡Buenas noches!

Temprano, comienzan a sonar alarmas, la nuestra toca a las 6:00 AM, yo ya estaba despierto hace un rato, la verdad es que he pegado poco ojo en toda la noche, sobre todo por no tener tapones para los ronquidos. Nos comenzamos a levantar todos los de nuestro grupo, en la habitación hay mucha humedad, además, hace bastante frío, no quiero ni imaginar el congelador que tiene que haber fuera del refugio, aunque ya tendremos tiempo de comprobarlo.

Bajamos al comedor para desayunar, en una tablilla está indicado mi apellido ‘Naranjo’ seguido del número de comensales para desayunar, somos 5 personas en total … Ciruelas pasas, mantequilla, mermelada de fresa, pan (por decir algo), trozos de bizcocho (muy buenos) y un buen tazón de Cola-Cao caliente (o café o infusión …). Uhmmmmm!!! Qué bien sienta un buen tazón caliente, se te quita el frío momentáneamente, y nos sentimos contentos.

Las mochilas están preparadas desde el día anterior, así no tendremos que perder tiempo, antes que nosotros han salido pocos grupos, tal vez un par. A las 7:30 estamos saliendo con la mochila a cuestas, hay que bajar de altitud para rodear el murallón que se antepone entre nosotros y el glaciar, lo malo de tener que bajar, es que cuando volvamos muy cansados, tendremos que volver a subir hasta el dichoso refugio, pero no se puede hacer otra cosa.

Seguimos el GR-10, vamos bajando hasta llegar a los 2525 m, lo cual hacemos a las 7:47, en donde abandonaremos este GR-10 que sube desde Gavarnie hasta el refugio y encararemos la subida hasta el glaciar, comentar que a media bajada, encontraremos otro sendero que abandona el GR y va hacia la izquierda (según bajamos), hacia el glaciar d’Ossoue, nosotros no quisimos seguirlo, ya que había algún paso en el que podíamos resbalar y caer, aunque no es demasiado complicado y muchos de los que venían detrás de nosotros se aventuraron por él sin ningún problema, coger este sendero conlleva salvar un buen tramo de camino y desnivel, lo cual es de agradecer.

Para nosotros comienza ya la subida, la dura subida hasta la lengua del glaciar, hasta las primeras morrenas del imponente glaciar. Este glaciar ya no es lo que era, está en avanzado estado de regresión, pero todavía sigue siendo el glaciar más profundo del Pirineo, la longitud del glaciar la notamos desde las primeras rampas, rodeados de piedra ferruginosa muy, muy lisa debido a la erosión ejercida por el glaciar en sus buenos tiempos.

Juanma tira del grupo, detrás el BorriX y un poco más atrás la Guiller, Toñi y yo, al igual que el día anterior, comenzamos a retrasarnos, el castigo del día anterior había sido severo, yo estaba como si fuera un toro recién salido de los corralillos y me hubieran picado con el caballo … estaba con las fuerzas justas y no estaba para mucha floritura, además, mis piernas seguían frías. Allá en la altitud del glaciar comenzaba a despuntar el día con sus primeros rayos de sol. Detrás de nosotros la vista era estupenda, podíamos ver la Brecha de Roland, el Monte Perdido (3355 m) y un montón de picos más, entre los que me llamó mucho la atención el nombre del Descargador, un nombre precioso que alguien comentó por allí y que se me quedó grabado en mi mente, ya lo haremos en un futuro.

El camino sube fuertemente, aunque encontraremos algún que otro pequeño descanso en forma de pequeñas plataformas. La gente que había cogido el atajo de la izquierda comienza a llegar a nuestra altura, somos un buen puñado de montañeros. Juanma, BorriX y Guiller siguen tirando fuerte y ya nos llevan bastante tramo. Yo me paro un instante, estamos bordeando el glaciar para llegar a su parte izquierda e intentar atacarlo por su zona rocosa, bebo un poco de bebida isotónica, la respiración es mi única compañera, la Toñi se me ha escapado también, ¡maldición! ¿Qué demonios me pasa?

Tras 5 minutos de descanso, parece que el Aquarius hace su efecto esperado, parezco un poco recuperado, pero todavía me encuentro raro, Toñi sigue delante de mí, Juanma, BorriX y Guiller están justo debajo de la parte rocosa y se disponen a comenzar a grimpar por ella, lo hacen justo por su parte central, detrás de ellos, les siguen varios montañeros más, hay otro par que en vez de atacar por la parte central, atacan por la rimaya existente entre la roca y el glaciar. La Toñi también ha llegado a la parte rocosa, pero no sabe qué hacer, le digo que me espere, que llegaré enseguida a donde está ella.

Una vez juntos, pensamos en la mejor ruta de subida, al final optamos por subir por la rimaya, delante de mí van unos franceses, yo subo detrás, luego la Toñi y luego otros 2 franceses más. Los franceses de delante suben rápido y bastante fácilmente, yo voy detrás más despacio, ya que voy esperando a la Toñi y dictándole los pasos que tiene que dar, la verdad es que la roca está muy, muy lisa y un resbalón podía hacernos caer por la rimaya bastantes metros. Toñi se va parando y me va preguntando por dónde seguir, hay veces que se cierra en banda y no quiere continuar, poco a poco, yo la voy diciendo por donde, incluso voy dándola la mano para que se apoye en mí.

Sobre nosotros ya vemos a Juanma, BorriX y Guiller, se están poniendo los crampones en un lugar donde más o menos te puedes llegar a sentar, están con los franceses que subían delante de nosotros y con otro chico, Josetxu, un montañero super simpático con el cual nos unimos para formar un grupo de 6. Finalmente llegamos a donde estaban todos, tras un pequeño rodeo, conseguimos un sitio para ponernos los crampones, el BorriX ya va tirando hacia arriba en solitario … Abajo hay más grupos intentando subir el glaciar por su parte central, van cordados y armados con sus piolets, de repente escuchamos un estruendo, ¡BROUMMMMMM!, al parecer, un trozo de glaciar había caído de repente, asustando a todos los que se encontraban abajo, yo creo que la mejor opción era subir por donde lo hicimos nosotros, pero allá cada cual con sus decisiones, aunque una decisión así, puede llegar a ser crucial en una ascensión como esta.

Tras calzarnos los crampones, comenzamos la subida el resto del grupo, le doy a Toñi mi piolet y yo subo con palos, no nos cordamos, no hace ninguna falta, subimos unos 20 metros y luego comenzamos el flanqueo para entrar a la gran corona de 3000’s por la parte central del glaciar, aunque siempre había que ir muy atentos para no resbalar y caer en alguna de las muchas grietas que nos rodeaban. El peso que llevábamos en la mochila era inútil, la cuerda, los hierros, el arnés, ¡me cachis!

La charla con Josetxu era amena y distendida, nos hacía subir de forma distraída y sin apenas cansarnos, la verdad es que es un tío genial, si lees esta humildes líneas, recibe un cordial saludo …

Ya estábamos arriba, habíamos llegado al Plateau, nuestros planes comenzaban por la Espalda Chausenque (3154 m), seguían por la Punta Chausenque (3204 m), Pitón Carre (3197 m) y por fin, el Grand Vignemale (3298 m), pero al ver que Josetxu iba directamente al Grand Vignemale, decidimos cambiar nuestros planes y subir con él hacia el Grand Vignemale.

Es magnífico andar por el glaciar, ¿cuántos años de historia estaremos pisando? Aquello era una maravilla, estábamos totalmente rodeados de 3000’s, ¡era espectacular! Sólo hay una cosa que enturbiaba el paisaje, la mucha basura existente, envoltorios y latas desperdigadas por todo el glaciar, desde aquí, os pediríamos que, si podéis, os bajéis una pieza de esta basura con vosotros, y por favor, no dejéis la vuestra allí abandonada, haréis un favor a la montaña y a vosotros mismos.

Ya estamos a pies del Grand Vignemale, antes de nada, comemos y bebemos algo, la gente sube por rutas distintas, ¿cuál será la buena? Con la ayuda del GPS de Juanma cogemos la ruta normal, al principio, la piedra está muy pulida del efecto del glaciar, poco a poco, a medida que subimos, vamos encontrando mejores agarres, aunque hay que ir con mucho cuidado, una caída podría ser muy peligrosa. Juanma va delante, poco a poco nos va dejando bastante atrás, Josetxu nos va echando un cable y nos va guiando por los mejores sitios a subir. Por fin llegamos a la cueva de Russell, a unos 15 metros de la cima, son las 11:24 AM, vamos bien de tiempo … de pronto, un grito desde las alturas, ¡PIEDRAS! Y es que, la subida es muy propensa a tirar piedras hacia abajo, hay que prestar gran atención para no hacerlo, llevamos nuestros cascos puestos, la Toñi se queda absorta mirando hacia arriba, yo la cojo y la tiro hacia la cueva para protegerla de las piedras que caen, una vez pasado el peligro, salimos y continuamos hacia la cima (3298 m), a la cual llegamos 11 minutos después, a las 11:35 AM, la vista del glaciar impresiona. Para los que conozcan la biografía de Russell sabrán que este conde alquiló esta montaña durante 100 años, y que la cueva que habíamos pasado, era su residencia de verano, desde donde daba la bienvenida a los intrépidos montañeros que osaban llegar a la cima, cuentan también, que hizo construir una columna de 3 metros para hacer que la cima sobrepasara los 3300 m, pero una tormenta tumbó dicha columna.

Observamos la cresta que une el Grand Vignemale (3298 m) con el Pic du Clot de la Hount (3289 m), y a pesar que la Guiller animaba a ir por ella, decidimos bajar al glaciar e ir al collado de Cerbillona, ya que la cresta tenía algún que otro paso complicado y no queríamos que nadie se arriesgara a caer. Si la subida es complicada, la bajada siempre lo es más, poner especial cuidado para no tirar piedras a los que están por debajo de vosotros.

Una vez en el glaciar, el Josetxu se decide a seguir con nosotros, hará algún 3000 más junto al grupo, aún tiene tiempo para bajar por Gavarnie. Todos los componentes se vuelven a calzar los crampones, excepto yo que tiro hacia el collado del Cerbillona, antes de llegar a él, puedo ver otras cuevas escavadas para el conde Russell. Una vez en él y tras disfrutar del lugar privilegiado respecto a la corona de 3000's que me rodea, giro a la derecha, hacia el Pic du Clot de la Hount (3289 m), pronto me coge el resto del grupo, yo me paro y espero a la Toñi para que subamos juntos, al principio la subida no tiene nada, pero poco a poco se va estrechando para convertirse en una arista bastante aérea, ¡id con cuidado! Hacemos cima a las 13:06, nos hacemos las fotos de rigor y disfrutamos de las vistas, al fondo el Midi d’Ossau, el Gran Facha, el Balaïtous (donde por cierto estará el Jotas subiendo, ¿habrá llegado a su cima?) y tantos y tantos otros que se encarga de poner nombre el Josetxu.

Tras esto volvemos al Collado del Cerbillona, de aquí subimos al Cerbillona (3247 m), nada reseñable que decir de la subida, es un camino muy fácil, son las 13:37, nuevamente las vistas son estupendas. Una vez aquí, el cansancio ya se hace patente en los componentes, excepto en Juanma que parece incombustible, aún así decidimos ir también al Pico Central (3235 m), tampoco tiene nada reseñable el camino, es fácil de seguir y nada peligroso, la vista de los valles que nos rodean es fantástica, también podemos ver el Monferrat (3219 m) y la cresta que hay para llegar a él, también vemos la Punta Superior (3132 m), la Punta Inferior (3124 m), el Grand Tapou (3150 m) y el Pic du Milieu (3130 m). Tras la foto de rigor, bajamos hacia el collado situado entre el Cerbillona y el Pico Central, de aquí bajamos al glaciar y nos calzamos los crampones, Juanma aún tiene fuerzas, y propone ir al Pitón Carre, yo ya no tengo más fuerzas, y le intento disuadir, al final se decide bajar y dejar estos 3000’s para otra vez.

La bajada la hacemos muy amena, vamos comentando la jugada y lo bien que nos ha salido todo, el cielo parece ir cerrándose, ya cuando estábamos en el Pic du Clot de la Hount nos había comenzado a nevar un poco, pero todo pasó rápido, bajamos por el mismo sitio que hemos subido, pero en vez de bajar por la parte rocosa, lo hacemos por la parte del glaciar más cercana a la parte rocosa, la verdad es que se baja muy bien, se hace mejor la bajada que la subida, eso sí, hay que estar muy pendientes a las grietas que vamos encontrando. Abandonamos el Plateau y comenzamos el trozo de máxima pendiente, los crampones agarran muy bien, así que vamos bajando sin problemas, la Toñi tiene un poco de miedo a la pendiente, esto viene de la caída que sufrió bajando del Perdiguero, Guiller se ha ofrecido a ayudarla a bajar, así que ella va delante y la Toñi justo detrás, apoyándose en su hombro, Juanma y yo revoloteamos alrededor por si pasa cualquier percance. BorriX y Josetxu ya han pasado la lengua del glaciar y se encuentran al comienzo de la parte de piedras.

Pronto llegamos a donde están ellos sin ningún tipo de problemas, nos despedimos de Josetxu, ¡hasta la próxima compañero! El resto del grupo nos paramos un rato a comer, el embutido está bueno, pero los filetes de pollo empanado gentileza del BorriX y hecho por su señora madre están mucho mejor. Comienza a chispear débilmente, así que comenzamos la marcha. La gente sigue bajando por el glaciar, aunque sin ningún tipo de cuidado, incluso corriendo, ¡qué locos!, luego pasa lo que pasa … alguno de los que bajan resbalan en la morrena y bajan un buen tramo deslizándose por ella, con las quemaduras en la piel que ello conlleva, les ofrecemos un botiquín, pero dicen que no lo quieren, que son heridas de guerra … en fin, ¡no comments!

Nosotros seguimos nuestra bajada, llegando por fin al cruce donde hay que coger nuevamente el GR-10, pero ahora de subida, ¡buf! Me pongo a tirar delante, Juanma unos metros más atrás, luego la Toñi y Guiller, y por último el BorriX que sube a su ritmo, ya andamos todos muy cansados, a media subida, Juanma me adelante y se pone a tirar, vamos fuerte y haciendo escasas paradas, por no decir ninguna … Por fin, llegamos al refugio en el último orden comentado, nos quitamos todo el peso de encima y nos damos un homenaje con un buen refresco (valen 2,5 euros cada uno), Guiller se dedica a sus particulares estiramientos, llama la atención cuando hace la campana con su marido Juanma, es todo un espectáculo, aunque la verdad es que es aconsejable estirar cuando se acaba la excursión, pero yo ya no estoy para muchos trotes.

A las 19:00 cenamos puntuales, sopa de lentejas, arroz y ternera. La Toñi y yo nos acostamos pronto, justo después de cenar, pero esta noche resultará peor que la anterior, luces, gritos, risas, ¡es el colmo que alguien cansado no pueda dormir tranquilo! ¡Madre mía!

Nos levantamos a las 7:00, desayunamos a las 7:30 las mismas cosas que el día anterior. Preparamos las cosas para la vuelta, aunque con tan mala suerte, que me olvido mi camiseta térmica colgada en una percha, agradecería mucho si alguien la ve, que la cogiera y me la mandase, que se ponga en contacto conmigo en yestetio@rocsandpics.net y yo me encargaré de los gastos de envío, la camiseta es gris, es de marca Eagle y es de manga corta, desde el refugio no se hacen cargo de enviármela, y eso que les dije que yo me encargaría de todos los gastos, una pena que me hizo un borrón en la evaluación final del refugio.

Salimos del refugio a las 8:30, en media hora nos ponemos en el collado de Hourquette d’Ossoue (2734 m), y por fin comenzamos a bajar, ya no nos queda ninguna subida por delante, sólo bajada y más bajada, en la cara N del Vignemale, una figura que sube nos llama la atención ... ¡un oso polar de hielo! Juanma se para a quitarse la chaqueta, yo aprovecho y comienzo a acelerar el paso, pronto dejo atrás a todo el grupo, pero poco a poco, Juanma me coge y me hace sentir su aliento en mi espalda, ¡este hombre es incombustible! Llegamos juntos al refugio de Oulettes de Gaube, nos paramos a descansar mientras llega el resto del grupo, tras nosotros llega la Toñi, y luego el BorriX y la Guiller que vienen charlando tranquilamente.

Seguimos la bajada, yo vuelvo a acelerar el ritmo, Juanma sigue pegado a mí, el resto del grupo prefiere bajar más tranquilamente, los 2 de cabeza continuamos bajando a escape libre, a lo lejos, vemos una posible víctima, ¡a por él! Comentamos entre nosotros a ver si le cogemos, aceleramos un poco más, a medida que nos vamos acercando al Lac, no hay manera de coger a la persona que va por delante, aceleramos más, pero no hay manera de acortar la ventaja que nos lleva, poco a poco, a medida que nos acercamos al final, parece que nos vamos acercando a él, pero va bastante fuerte, parece que nos ha visto y también ha acelerado para que no le cojamos, harto de no acortar distancia, decido ponerme a correr, Juanma sigue detrás de mí, no logro desfondarle, esto augura mal … pronto nos ponemos tras la estela del hombre que llevábamos por delante, se aparta y le pasamos como un rayo, pero decide acoplarse al tren de cola, vamos corriendo a tramos, el hombre al que hemos adelantado se va quedando cuando corremos y nos vuelve a coger cuando andamos, yo ya comienzo a estar cansado, le digo a Juanma que tire él y que no me espere, que nos vemos en el Lac, así lo hace y me pasa, baja como alma que lleva el diablo, yo tengo pegado al hombre detrás de mí, huelo su aliento, no logro dejarle atrás …

Por fin, llegamos al Lac, son las 10:45, ¡buf! Vaya bajada, desde el refugio al Lac en 2 horas y 15 minutos, llego a la altura de Juanma y me quito toda la ropa excepto los pantalones, estoy chorreando, al momento comienza a llover, me vuelvo a poner la ropa y seguimos camino, al rato para de llover y decidimos parar a esperar al resto de componentes. A las 11:15 juntamos nuevamente el grupo, vamos un rato juntos y vuelvo a pegar otro acelerón, esta vez, Juanma y BorriX se pegan a mí como lapas, no hay manera de dejarlos, nos quedan 15 minutos hasta llegar al telesilla, hay que echar el resto, Juanma se pone en cabeza y tira sin piedad, no puedo seguirle, BorriX me adelanta también, al final, acabamos sprintando hasta el telesillas, ¡estamos como una chota! Volvemos a juntar el grupo y bajamos todos juntos en el telesilla, impresiona más a la bajada, luego cogemos el telecabina, y por fin, llegamos al coche.

La vuelta la hacemos por otro sitio distinto por el que vinimos, vamos por Lourdes, y entramos a España por Viella, no ha parado de llover desde que subimos al coche en el Pont d’Espagne, tal y como dice Forrest Gump en la película, cogemos todos los tipos de lluvia, fuerte, dévil, lateral, … sólo nos faltaban las gambitas … Cuando llegamos a Viella, intentamos buscar un sitio para comer, pero son las 16:30 y es difícil, al final encontramos uno y nos damos un buen festín. Tras la comida seguimos hacia Barcelona, sigue lloviendo, encontramos atascos, accidentes y de todo, además, ese día en Catalunya caen 95.000 rayos, y no es exageración mía, aún siendo de noche, los rayos hacía parecer que aún era de día, era impresionante.

Llegamos a casa a las 22:30, tardísimo, y al día siguiente hay que trabajar, bueno, pues una duchita y a la cama … ¡hasta la próxima!

¡OBJETIVO CONSEGUIDO!

El primer día hasta el Petit Vignemale, Alta el segundo día, sobre todo debido al paso del glaciar, prestar especial atención a las grietas del mismo

by Maligno

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